Centro de Investigación y Conservación Arqueológica del Museo
El Centro de Investigación y Conservación Arqueológica (CICA) fue desarrollado como anteproyecto arquitectónico dentro del Museo Nacional Tumbas Reales de Sipán, en Lambayeque, para el Ministerio de Cultura del Perú.
La propuesta plantea una infraestructura especializada para investigación, conservación, registro, almacenamiento y difusión del patrimonio arqueológico, integrando laboratorios, talleres, depósitos especializados, biblioteca, áreas administrativas y espacios abiertos al público dentro de una misma organización arquitectónica.
La estrategia general del anteproyecto estuvo a cargo del arquitecto, Juan Martín Ramírez Ramos, mientras que el desarrollo proyectual fue realizado por las arquitectas Marcela Vásquez Fuentes y Sthefany Checa Arosemena .
El anteproyecto fue desarrollado durante tres meses en 2019 y no llegó a construirse.
Un centro para investigar, conservar y proteger el patrimonio arqueológico
El CICA fue concebido como una infraestructura capaz de concentrar en un mismo edificio actividades que normalmente requieren condiciones muy diferentes: investigación científica, conservación, almacenamiento de colecciones, documentación, formación y atención a visitantes.
El objetivo no era únicamente crear depósitos para piezas arqueológicas, sino desarrollar un centro donde investigación y conservación pudieran relacionarse con actividades académicas y de difusión cultural.
Investigación especializada
El programa incorpora laboratorios de análisis físico-químico, Arqueobiología y antropología física, además de espacios para radiología, impresión 3D, fotografía y almacenamiento de productos químicos.
Conservación arqueológica
La propuesta contempla talleres destinados al diagnóstico, limpieza y conservación de piezas, acompañados de zonas de secado y ambientes especializados para las distintas etapas del tratamiento de material arqueológico.
Almacenamiento especializado
Uno de los componentes principales del CICA corresponde a los almacenes para cerámica, metales, material lítico, textiles, restos orgánicos, restos óseos y materiales diversos.
Más de 3,000 m³ de almacenamiento arqueológico proyectado
La escala del programa de almacenamiento constituye uno de los principales retos técnicos del anteproyecto.
El almacén de cerámica del primer nivel fue planteado con una capacidad de aproximadamente 1,824.82 m³ de almacenamiento móvil, mientras que el segundo nivel incorpora otros 1,328.35 m³, además de una expansión proyectada adicional de 109.10 m³.
Depósitos diferenciados según el material
La propuesta no plantea un único almacén genérico.
Las colecciones se separan de acuerdo con su naturaleza y necesidades de conservación, incorporando depósitos específicos para cerámica, textiles, metales, material lítico, restos óseos, restos orgánicos y material diverso.
Circulaciones de servicio independientes
El traslado de piezas arqueológicas se organiza mediante corredores especializados, puentes y dos montacargas, permitiendo separar las rutas técnicas de las circulaciones utilizadas por visitantes.
Un volumen compacto articulado por dos patios circulares
La propuesta arquitectónica parte de un volumen predominantemente cuadrado y de expresión minimalista.
En su interior, dos grandes patios circulares perforan la masa construida y organizan iluminación, ventilación, paisaje y circulación.
La memoria describe una estructura modular y un volumen de tres niveles donde estos vacíos permiten integrar los diferentes ambientes alrededor de espacios abiertos.
Preservar los algarrobos existentes como parte de la arquitectura
Uno de los aspectos más interesantes del anteproyecto es que los árboles existentes no fueron considerados únicamente como elementos a retirar para liberar el terreno.
La arquitectura incorpora parte de esa vegetación dentro de los patios interiores.
El primer patio como corazón del edificio
El lobby principal rodea un patio circular donde se preservan seis algarrobos existentes, permitiendo que luz, vegetación y visuales formen parte del espacio de recepción.
Un segundo patio vinculado a la biblioteca
Otro grupo de árboles existentes se incorpora en un segundo patio relacionado con la biblioteca y las zonas de lectura, extendiendo las actividades hacia un espacio exterior protegido.
Esta operación permite que el paisaje preexistente se convierta en parte de la organización interior del edificio y no simplemente en un tratamiento exterior posterior.
Organización del CICA en tres niveles
El programa distribuye las actividades según grados de acceso público, requerimientos técnicos y relaciones funcionales.
Distribución arquitectónica
Primer nivel: acceso, administración y almacenamiento de cerámica
El primer nivel constituye el principal punto de acceso al edificio.
Aquí se ubican recepción, boletería, lobby, biblioteca, sala de conferencias para 100 personas, áreas administrativas, servicios generales, control, registro, diagnóstico, cuarentena y el gran almacén de cerámica.
Segundo nivel: investigación, conservación y depósitos especializados
El segundo nivel concentra gran parte del programa científico.
Incluye laboratorios, talleres de conservación, espacios para impresión 3D, radiología, fotografía, coworking, cafetería y diferentes almacenes arqueológicos.
Tercer nivel: áreas técnicas y continuidad de circulaciones
El tercer nivel tiene una superficie menor y recibe principalmente elementos vinculados a evacuación, vacíos de dobles alturas y continuidad de los patios interiores.
Separar visitantes, investigadores y movimiento de piezas
Un edificio de conservación arqueológica necesita controlar con precisión quién puede acceder a cada espacio y cómo se trasladan las colecciones.
Acceso público y acceso de servicio
El anteproyecto plantea dos accesos jerarquizados: uno principal para visitantes, estudiantes e investigadores y otro destinado a operaciones de servicio y descarga.
Circulaciones verticales especializadas
La circulación considera una escalera pública, dos escaleras de evacuación, un ascensor para público y dos montacargas vinculados directamente con los almacenes.
Esta separación busca evitar interferencias entre recorrido público y funcionamiento técnico del centro.
Espacios de investigación abiertos también al intercambio académico
El CICA no fue concebido únicamente como infraestructura interna para especialistas.
El programa incorpora ambientes capaces de favorecer interacción entre investigadores, estudiantes y visitantes.
Biblioteca y documentación
La biblioteca integra áreas de libros, lectura y recepción, vinculadas directamente con uno de los patios interiores.
Sala de conferencias
La propuesta incluye una sala para 100 asistentes, destinada a presentaciones, actividades académicas y difusión.
Coworking y exposición
El segundo nivel incorpora espacios de trabajo colaborativo y una zona de exposición abierta, permitiendo que la investigación pueda relacionarse con actividades de difusión y aprendizaje.
Arquitectura para conservar colecciones sensibles
El proyecto debía responder a requisitos que van más allá de una edificación institucional convencional.
Materiales arqueológicos de diferente naturaleza requieren condiciones ambientales controladas y sistemas específicos de seguridad.
Ambientes con condiciones diferenciadas
Los depósitos y laboratorios fueron planteados considerando necesidades específicas de preservación, mientras que determinados ambientes requerían climatización artificial debido a la sensibilidad del patrimonio almacenado.
Sistema contraincendios HI-FOG
La memoria propone un sistema de agua nebulizada HI-FOG, seleccionado para controlar incendios utilizando significativamente menos agua que un sistema convencional de rociadores y reducir los posibles daños sobre las colecciones.
Automatización de instalaciones
El anteproyecto contempla un centro de comando para supervisar instalaciones y sistemas del edificio.
La memoria considera automatización para climatización, iluminación, agua, drenaje pluvial y protección contraincendios, además de sistemas de videovigilancia y control.
Criterios de sostenibilidad aplicados al anteproyecto
La sostenibilidad fue incorporada mediante decisiones arquitectónicas y técnicas y no únicamente como una etiqueta del proyecto.
Iluminación y ventilación natural
La ubicación de patios, dobles alturas y aperturas de fachada busca permitir que los principales espacios reciban iluminación y ventilación natural.
La memoria señala específicamente la utilización de ventilación cruzada y la conducción del aire mediante dobles alturas.
Control de incidencia solar
La envolvente fue planteada para controlar el ingreso de luz y mitigar la incidencia térmica sobre los ambientes interiores.
Recuperación de agua pluvial
El anteproyecto propone recolectar agua de lluvia desde las cubiertas, almacenarla en depósitos subterráneos y reutilizarla para el riego de las áreas verdes.
Criterios asociados a estándares LEED
La memoria señala que la automatización de los sistemas del edificio debía desarrollarse dentro de estándares relacionados con certificación LEED.
Por precisión, en la web hablaría de criterios planteados en concordancia con estándares LEED, pero no de una certificación obtenida, ya que la documentación no acredita que el proyecto haya sido certificado.
Paisajismo integrado al edificio
La propuesta busca conservar parcialmente la vegetación existente en el área de intervención e incorporarla dentro de la propia arquitectura.
Los patios interiores se plantean como fuentes de iluminación y espacios de encuentro, combinando vegetación preexistente con nuevas especies adaptadas a las condiciones del lugar.
Riego por goteo
El paisajismo contempla un sistema de riego por goteo vinculado a la recuperación de agua pluvial, buscando regular la cantidad de agua utilizada según las necesidades de cada especie.
Una capacidad proyectada para 484 usuarios
El estudio de aforo del anteproyecto determina una capacidad total aproximada de 484 personas, considerando las distintas zonas y actividades del centro.
Este dato ayuda a comprender que el CICA fue concebido no únicamente como almacén arqueológico, sino como una infraestructura compleja capaz de recibir investigadores, personal técnico, estudiantes y público.
Tres meses de desarrollo del anteproyecto
ARAM desarrolló el anteproyecto arquitectónico durante tres meses en 2019.
En esta etapa se definieron organización funcional, volumetría, circulaciones, programa, criterios de conservación, almacenamiento, sostenibilidad y relación con el paisaje existente.
El resultado proyectado: patrimonio, ciencia y arquitectura en un mismo edificio
Sobre un área de intervención de 4,517.01 m², el CICA plantea aproximadamente 7,481.15 m² techados destinados a conservar, investigar, documentar y difundir patrimonio arqueológico.
La organización combina grandes áreas de almacenamiento con laboratorios, talleres, biblioteca, espacios académicos y áreas públicas, articulados alrededor de dos patios circulares que incorporan la vegetación existente.
La propuesta busca que los requerimientos técnicos de conservación convivan con iluminación natural, paisaje, recorridos públicos y espacios de intercambio científico.
El resultado proyectado es una infraestructura donde arquitectura, conservación patrimonial, investigación y paisaje forman parte de una misma estrategia institucional.
Arquitectura para investigación, conservación y patrimonio
En ARAM Arquitectos desarrollamos proyectos institucionales donde el programa requiere integrar arquitectura con condiciones técnicas especializadas.
El CICA representa uno de los proyectos más complejos del portafolio del estudio por la diversidad de usos incluidos dentro de una sola propuesta: investigación científica, almacenamiento arqueológico, conservación, administración, formación y atención al público.
Proyectos institucionales de alta complejidad
La arquitectura para patrimonio requiere trabajar simultáneamente circulación, seguridad, conservación, condiciones ambientales, equipamiento técnico y experiencia del usuario.
Del programa especializado al anteproyecto
En proyectos de esta escala, el anteproyecto permite organizar los requerimientos técnicos y funcionales antes de avanzar hacia posteriores etapas de desarrollo.
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Ficha Tecnica
Nombre del proyecto :
Centro de Investigación y Conservación Arqueológica – CICA
Servicios :
Arquitectura Institucional en Perú | ARAM Arquitectos
Arquitectura Institucional en Perú | ARAM Arquitectos
Cliente :
Ministerio de Cultura del Perú
Año del proyecto :
2019
Tipo :
Institucional
Duración :
3 meses
Estado :
Anteproyecto
Arquitectura :
Aram Arquitectos
Gerencia de proyecto :
Arq. Martín Ramírez Ramos
Ubicación :
Museo Nacional Tumbas Reales de Sipán – Lambayeque, Perú
Área terreno :
4517.01 m2
Área proyecto :
7481.15 m2
# de pisos :
3
Diseño :
ARAM Arquitectos
Equipo :
Arq. Sthefany Checa Arosemena /
Arq. Marcela Vásquez Fuentes
Colaboradores :
Arqueol. Patricia Gamboa García
Fotografía :
ARAM Arquitectos