Condominio de 24 Viviendas en Pimentel – Lambayeque

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Condominio Pimentel de 24 Viviendas en lotes de 90 m2 en Pimentel


Condominio de 24 Viviendas en Pimentel – Lambayeque

El Condominio Pimentel es un proyecto residencial desarrollado por ARAM Arquitectos para H&M Inmobiliaria y Construcción sobre un terreno de aproximadamente 3,000 m², ubicado en Pimentel, Lambayeque.

La propuesta contempla 24 viviendas unifamiliares de 152 m², cada una desarrollada sobre lotes compactos de 90 m², con dos pisos más azotea. En conjunto, el proyecto alcanza aproximadamente 3,648 m² de área proyectada, además de espacios comunes como piscina, parque y club house.

El proyecto fue desarrollado durante seis meses, desde la definición inicial del producto inmobiliario hasta completar el expediente correspondiente. Actualmente cuenta con aprobación municipal, pero todavía no ha sido construido.

El proyecto comenzó definiendo el producto inmobiliario

Antes de diseñar las viviendas fue necesario establecer qué tipo de desarrollo podía funcionar dentro de un terreno de 3,000 m².

El proceso comenzó con un estudio de cabida, a partir del cual se determinaron cantidad de lotes, dimensiones, áreas comunes, circulaciones y características generales de las viviendas. La página actual documenta esta secuencia desde cabida hasta anteproyecto y expediente municipal.

24 viviendas dentro de un terreno de 3,000 m²

El resultado fue una configuración de 24 lotes residenciales de aproximadamente 90 m², cada uno con una vivienda de 152 m² proyectados.

La repetición de una tipología base permite ordenar el conjunto y facilitar posteriormente la coordinación de estructura, instalaciones y criterios constructivos.

Diseñar primero el conjunto y luego la vivienda

En un condominio no basta con resolver correctamente una casa individual.

La arquitectura debe estudiar simultáneamente vialidad interna, accesos, imagen urbana, áreas verdes, equipamientos comunes y relación entre cada vivienda y el conjunto.

Viviendas de 152 m² en lotes compactos de 90 m²

Uno de los principales retos fue desarrollar viviendas familiares completas dentro de lotes relativamente pequeños.

La propuesta utiliza el crecimiento vertical para aumentar la superficie disponible sin ocupar completamente el terreno.

Dos pisos más azotea

Cada unidad se organiza en dos niveles residenciales más una azotea, permitiendo separar vida social, dormitorios y funciones complementarias.

Aprovechar el lote sin eliminar completamente el espacio exterior

El objetivo no fue simplemente alcanzar la mayor cantidad posible de metros cuadrados.

La distribución debía mantener iluminación, ventilación, acceso y espacios exteriores compatibles con una vivienda familiar.

Organización de cada vivienda por niveles

La tipología fue diseñada para repetirse dentro del conjunto manteniendo una distribución clara.

Distribución funcional de la vivienda

Primer nivel: áreas sociales y servicios

El primer piso contempla cochera, sala-comedor, baño de visitas, cocina de concepto abierto y lavandería.

La organización concentra las actividades de mayor uso cotidiano y busca relacionar los ambientes sociales con el acceso y las áreas exteriores.

Segundo nivel: zona privada

El segundo piso incorpora dormitorio principal con walk-in closet y dos dormitorios secundarios que comparten un baño.

Separar dormitorios de las áreas sociales permite establecer un nivel de mayor privacidad dentro de una vivienda compacta.

Azotea: servicio, terraza y crecimiento futuro

La azotea contempla habitación de servicio, tendal y terraza, además de espacio previsto para futuras ampliaciones.

Esta posibilidad de crecimiento permite que la vivienda pueda adaptarse posteriormente a nuevas necesidades familiares, dentro de las condiciones establecidas por el condominio.

Repetición tipológica sin convertir el conjunto en una sucesión rígida

Diseñar 24 viviendas iguales requiere encontrar un equilibrio entre eficiencia y calidad urbana.

La repetición facilita construcción y coordinación, pero la arquitectura debe evitar que el conjunto se perciba como una secuencia sin identidad.

Una arquitectura común para construir unidad

El proyecto utiliza una composición de fachadas basada en superficies acristaladas, ladrillo rojo y carpinterías de aluminio oscuro.

Estos elementos generan un lenguaje reconocible y permiten que las 24 unidades formen parte de una misma identidad arquitectónica.

Coherencia antes que uniformidad absoluta

El objetivo no es impedir cualquier modificación futura, sino establecer criterios capaces de proteger la lectura general del condominio.

Esto resulta especialmente importante cuando las viviendas pertenecen posteriormente a propietarios diferentes.

Un reglamento interno para preservar la imagen del condominio

El proyecto incorpora criterios destinados a regular futuras intervenciones de los propietarios.

Entre ellos se encuentra la restricción de nuevas áreas techadas en la parte frontal y el control de cambios significativos de colores y materiales de fachada.

Evitar ampliaciones que alteren el perfil urbano

Una ampliación individual puede afectar la imagen completa del conjunto.

Por ello, prever desde el proyecto qué áreas pueden modificarse y cuáles deben conservarse ayuda a mantener una mayor coherencia urbana con el paso del tiempo.

Crecimiento previsto en lugar de crecimiento improvisado

La azotea incorpora posibilidades de expansión que permiten atender futuras necesidades sin alterar necesariamente la fachada principal.

Diseñar pensando en estos cambios resulta más eficiente que intentar impedir cualquier transformación futura.

Áreas comunes para complementar los lotes compactos

El condominio incorpora espacios colectivos que permiten ampliar las posibilidades de uso más allá de cada lote individual.

La propuesta contempla piscina, pequeño parque y club house.

Piscina como espacio recreativo común

Concentrar la piscina en una zona compartida evita que cada vivienda tenga que destinar parte de sus 90 m² a este uso.

Esto permite aprovechar mejor el área privada de cada lote y ofrecer al mismo tiempo un equipamiento recreativo para el conjunto.

Parque interior

El pequeño parque incorpora espacio verde y una zona de permanencia común dentro del desarrollo.

En conjuntos de mayor densidad, estos espacios ayudan a equilibrar la proporción entre área construida y superficie colectiva.

Club house

El club house funciona como espacio complementario para reuniones y actividades de los residentes.

Su incorporación permite disponer de un ambiente comunitario sin aumentar el programa de cada vivienda individual.

Arquitectura pensada para el clima de Pimentel

El clima de la costa norte exige considerar radiación solar, ventilación y relación con espacios exteriores desde las primeras etapas del diseño.

Ventilación e iluminación natural

La distribución de las viviendas busca que los principales ambientes mantengan contacto con fachadas y áreas abiertas.

Esto permite incorporar iluminación y circulación natural del aire como parte del funcionamiento cotidiano.

Materiales adecuados para un conjunto residencial

La selección de materiales debe considerar no solo apariencia, sino también durabilidad y mantenimiento.

En un conjunto de 24 viviendas, estas decisiones adquieren especial importancia porque afectan la imagen del condominio a largo plazo.

Estandarización para facilitar una futura construcción

Un proyecto de 24 viviendas necesita repetir determinadas soluciones para mantener coherencia técnica.

Estructura, instalaciones, carpinterías y detalles pueden organizarse mediante criterios comunes que permitan reducir variaciones innecesarias.

Una tipología replicable

Trabajar con una vivienda base permite coordinar mejor medidas, instalaciones y sistemas constructivos.

Esto puede simplificar una futura etapa de ejecución sin eliminar la calidad arquitectónica.

Menos decisiones improvisadas durante obra

Cuando los detalles se resuelven previamente para una tipología repetida, el equipo constructor dispone de una referencia común para cada unidad.

El proyecto funciona así también como herramienta de control técnico.

Seis meses para desarrollar y aprobar el proyecto

El desarrollo completo tomó aproximadamente seis meses, desde la definición inicial de la cabida hasta completar el proyecto y su proceso de aprobación municipal.

Estudio de cabida

La primera etapa permitió determinar la cantidad de viviendas, dimensión de lotes y estructura general del conjunto.

Anteproyecto arquitectónico

Posteriormente se desarrollaron tipología, implantación, áreas comunes e imagen del condominio.

Proyecto y expediente municipal

Con la propuesta definida se avanzó hacia la documentación necesaria para su presentación y aprobación.

Proyecto aprobado para futura construcción

Actualmente el proyecto cuenta con aprobación municipal, pero aún no ha sido construido.

Por ello, la página debe presentarlo siempre como proyecto aprobado y evitar expresiones que puedan interpretarse como obra ejecutada.

Un proyecto inmobiliario basado en una vivienda compacta y repetible

El Condominio Pimentel demuestra cómo una tipología residencial puede convertirse en la base de un proyecto inmobiliario de mayor escala.

Cada vivienda dispone de 152 m² proyectados dentro de un lote de 90 m², mientras el conjunto incorpora áreas comunes y criterios de diseño destinados a preservar su identidad arquitectónica.

El valor está en diseñar simultáneamente vivienda y conjunto

El resultado no depende únicamente de resolver correctamente una casa.

La calidad del condominio surge de coordinar tipología residencial, implantación, áreas comunes, reglamento interno, imagen arquitectónica y futuras posibilidades de crecimiento.

El resultado: 24 viviendas y 3,648 m² de proyecto

Sobre un terreno aproximado de 3,000 m², ARAM Arquitectos desarrolló un proyecto de 24 viviendas de 152 m² cada una, alcanzando aproximadamente 3,648 m² de superficie residencial proyectada.

Las casas se organizan en lotes compactos de 90 m², con dos pisos y azotea, mientras piscina, parque y club house complementan los espacios privados con equipamientos de uso común.

El proyecto está aprobado por la municipalidad y preparado para una futura etapa de construcción.

Diseño de condominios residenciales en Pimentel y Perú

En ARAM Arquitectos desarrollamos condominios residenciales y proyectos habitacionales partiendo del análisis del terreno, el producto inmobiliario y las características del mercado al que se dirige cada desarrollo.

Nuestro trabajo puede comenzar con una cabida preliminar y continuar con anteproyecto, tipologías de vivienda, áreas comunes, especialidades y expediente municipal.

De la cabida al proyecto aprobado

Antes de definir cuántas viviendas tendrá un condominio es necesario estudiar dimensiones de lotes, circulaciones, áreas comunes, normativa y tipologías residenciales.

Si estás evaluando desarrollar un condominio residencial en Pimentel, Chiclayo, Piura u otra ciudad del Perú, el estudio de cabida permite conocer primero las posibilidades reales del terreno antes de avanzar hacia el proyecto completo.

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Ficha Tecnica

Nombre del proyecto : Condominio de 24 Viviendas en Pimentel – Lambayeque
Servicios :
Diseño de Condominios Residenciales en Perú | ARAM Arquitectos
Cliente : H&M inmobiliaria y construccion
Año del proyecto : 2020
Tipo : Inmobiliaria
Duración : 6 meses
Estado : Proyecto aprobado - no construido
Arquitectura : ARAM Arquitectos
Gerencia de proyecto : Arq. Martín Ramírez Ramos
Ubicación : Pimentel
Área terreno : 3000 m2
Área proyecto : 3648 m2
# de pisos : 2
Diseño : Arq. Martín Ramírez Ramos / Arq. Ana Alejandra Angulo
Fotografía : Visualización ARAM Arquitectos

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